Esta imagen pertenece a un proyecto en el que estoy trabajando sobre un comedor social de Sevilla. Simboliza la austeridad y crudeza en la que se desenvuelve una escena que es habitual en este tipo de centros.
Las religiosas de la residencia la Milagrosa se han esforzado durante
toda una vida para dar de comer y vestir al que de verdad lo necesita,
bajo un lema "la vocación".
El comedor social de "El Pumarejo" da alrededor de 300 comidas diarias, hasta ahora la mayoría de los asistentes eran personas que viven en la calle pero hoy en día el número de personas que tenían vidas normales y pasan necesidad, va aumentando progresivamente en estos últimos tiempos. Entre ellos se encuentran inmigrantes, en mayor número sudamericanos y africanos, y por otro lado una cantidad que es cada vez mayor de españoles. También hay un gran grupo de paisanos que no asisten a los comedores por vergüenza, sin más, pero piden comida. Son familias que han visto hipotecadas sus vidas, y se enfrentan a deudas que les son imposible de afrontar con un sueldo mínimo que a veces se limita a una ayuda familiar. Pagan sus deudas de un sueldo precario y comen y se visten de la beneficiencia.
¿Que le dirías a tus hijos sino tienen que comer o con que vestirse?

No hay comentarios:
Publicar un comentario